Todas las mañanas sucede lo mismo, abro los ojos y despierto oyendo quejas, ordenes, enojos y malas vibraciones que, quiero suponer han sido las que han estado envenenando mis adentros. Nada me tiene contenta, nada me tiene feliz. Todo me molesta, todo me da celos, todo me da coraje, todo me da envidia. Ni siquiera existe un alguien a quien pueda contarle lo que siento, es decir no tengo a mi concejo pero si me sobran jueces.
Estoy hastiada de todo lo mismo de siempre. De convertir mis pensamientos positivos a emociones suicidas; estas últimas noches he pensado mucho en esa alternativa: Desaparecer de esta tan incomprendida vida. No, no estoy siendo exagerada ni dramática únicamente siento que nada de lo que estoy haciendo esta bien. Ni siquiera puedo hacer felices a los demás. La gente es mala, es ambiciosa, es egoísta, es mal agradecida y solo mira tus defectos. De todo hacen queja. De toda mala vibra se adueñan.
Odio que todos tengan un camino "claro" en su vida y que yo, siga atada a una vida que no me gusta y que por mas que le intento sacar las partes buenas, ésta se burla de mi dándome a entender que todo lo que quiera para mi o por lo que quiera luchar, ahí se va a quedar. No lo voy a alcanzar. Nunca. Nada. Jamas.
Nada esta bien en el fondo de mi interior, ni en la cima de mi cabeza. Todo esta nublado, esta turbio, esta vacío, esta simple, esta muriéndose. Estoy molesta, frustrada, enojada con la vida; con esa vida que ya desde hace muchos años atrás me viene dejando a la expectativa de que no se que mierda me va a pasar. Que si he sido mala? Por supuesto, todos alguna vez hemos hecho daño adrede o sin querer. No estoy exenta, sin embargo siempre he sabido reconocer, con quienes he debido, que a veces lo mejor que uno puede hacer es tratar de seguir por el camino del bien y estar "chido" con el resto del mundo.
He sido mala, mucho, muy, demasiado. He herido sin medirlo y sin pensarlo y creo, que ahora es como la vida se esta desquitando conmigo.
Odio las malas fortunas; hace unas semanas quise tratar de ser alguien mejor en la vida y asustada hice el intento de buscar trabajo. De empezar a ganar dinero y ¡por fin! Realizar el viaje de mis sueños. Me duro poco el gusto. Me dijeron que NO, que alguien mas había alcanzado el cupo y que debía esperar para la próxima. Descubrí que alguien (que es trabajador, pero muy dejado) obtuvo el puesto que yo quise y sentí que la vida esta siendo muy clara en decirme que YO NACÍ ESTRELLADA, y que ni le busque de manera alguna ya que no nací con suerte. De verdad que eso fue una de las cosas que mas me han enojado, ¿saben porqué? Porque toda mi vida profesional me he negado rotundamente a ser profesor, y ahora que decido intentarlo para tratar de buscar una forma de cambiar al mundo, me dan una bofetada con guante blanco y mi antipatía regresó. Que los ambiciosos sigan haciendo lo que mejor saben hacer. Trabajar por dinero y no por amor.
Odio haber perdido a las personas que tanto quiero. A mi mejor amigo. A las personas por quienes sufrí tanto y ahora se han separado tomando otros caminos y compartiéndolos con personas que solamente llegaron a arrancarlas de mi vida. Odio esas personas que se hacen falsas para estar a lado de aquellos por quienes sería capaz de poner las manos al fuego pero que inversamente no sería igual. Odio haber puesto personas en caminos que ellos NO merecen tener. Odio pasar tanto tiempo sola con mis pensamientos y con tantas ganas de hacer.
Odio esas tres referencias que siempre estás ahí para hacerme sentir peor. Odio a Silvita por ser vigoréxica, bonita y por tener cabello largo. Odio a Karlita por ser alta, trabajar y ser casi cinta negra y odio a Gisely por ser bailarina principal y por recibir atención de todo el mundo, incluso para hacerle mal.
Odio el momento en el que el ego se comió a la persona moral y espiritual que solías tener. Odio que hayas crecido tan abruptamente y que ahora solo pienses en tener mas y mas a tu poder para sentirte satisfecho. Odio que siempre me digas que estoy molesta y enojada. Odio que siempre seas tu el ejemplo primordial para darme a entender que tu vida ha sido peor que la mía y sin embargo, has tenido mas éxitos, triunfos y amor que en mi vida misma. Odio tener que agendar tiempo, espacio y días para poder estar a tu lado y solo escuchar que te duele esto, que si ya te ves mas delgado, que si ya se te nota mas lo trabajado, que tu vida, en conclusión ha mejorado. Odio ya no contar contigo a cualquier hora del día y que siempre me digas "No creo poder antes, voy al gym." Odio ya no poder contemplarte para mis triunfos y mis progresos en el baile y en eso odio tu maldita indiferencia ¿sabes? Que ya no te interese saber que después de tantos sobajes por fin estaré en un tipo de "principal" y que ahora tu estúpida escusa para no involucrarte en lo poco que me gusta de mi vida sea "Quiero que me sorprendas esta vez, por eso no subo a verte." ¡BRAVO CAMPEÓN! Has sabido encontrar la manera mas sutil de mostrar tu desinterés común. Perdóname por no ser del todo fiel a tu ritmo de vida, de no poder asistir o acompañarte a lo que tanto te gusta pero créeme que sea como sea, me alegra mucho saber que estas triunfando. Perdóname por no ser un adulto como ya lo eres tu.
Odio no ser alta, ni bonita, ni de cabello largo. De no ser amada, querida y bailarina. Odio que siempre escuches la misma música, que no puedas pagarte un tatuaje nuevo, que no cocines, que no dibujes, que seas inútil, inhábil, que le grites y pegues a los niños, que no hayas podido terminar la maldita carrera. Odio que sigas creyendo que vas a juntar dinero y ya sin quererlo lo tienes gastado. Odio vivir bajo un candado. Odio tener ansiedad. Odio la cobardía para auto flagelarme. Odio que tus únicos amigos te hayan dejado de hablar. Odio que todo lo que hagas este mal. Odio que no hayas terminado todos tus libros y tus vídeo juegos. Odio no ser "la chida". Odio que no tengas iniciativa para nada. Que siempre seas tu la que haga las cosas de la casa porque los demás son hombres y ellos sirven para el trabajo, ¡nada mas! Odio llorar por todo y que nadie lo sepa. Odio que en vez de quedarte, te sea mas fácil darte la media vuelta. ODIO QUE TODOS SE QUEJEN CONMIGO Y CUANDO YO HABLO SIEMPRE DEBA PENSAR EN LO QUE DIGO PARA NO DAÑAR SUSCEPTIBILIDADES. Odio haber venido al mundo para sentirme miserable.
Estoy cansada de estar en el abismo de la indiferencia, porque todos, en algún momento han llegado a mi vida a pisotearme las ganas y el alma. Estoy cansada de ser un fracaso en la vida y de que a final de cuentas nadie sepa que estoy aquí sin ayuda alguna, que nadie sepa que estoy en el fondo del abismo...perdida...~
"...Éste no es un día muy normal, lo mejor sería no pensar. De éste lado algo puede ocurrir; y no se si voy a resistir..."
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